Año Nuevo en el cementerio con una tradición que cumplió 40 años

Con el contexto actual que está viviendo el país, debido al estallido social, diversos municipios optaron por no promover las fiestas pirotécnicas. En Talca fue ese el caso, por ende, el Cementerio Municipal tuvo una alta concurrencia la noche del 31 de diciembre

Elisa Opazo, hermana de Julio Opazo, continúa cumpliendo con la tradición que originó su familia.

Cuando falleció Julio Opazo Silva, sus deudos quisieron estar junto a su tumba en Año Nuevo, y la idea era hacerlo a toda costa, incluso escalando los muros para poder ingresar al Cementerio Municipal de Talca. En sus brazos, los familiares del fallecido, llevaban velas, flores frescas, bebestibles y no podía faltar la radio, para estar al tanto de la llegada del nuevo año.

El ímpetu de la familia hizo que la administración del camposanto los autorizara, y así se fueron sumando más y más familias. Este martes 31 de diciembre del 2019 no fue la excepción, y se cumplieron cuatro décadas de esta singular, pero emotiva celebración.

Paulina Palavecino celebró junto a los suyos la llegada del 2020 en el cementerio. “Es segundo año que nos toca venir. Venimos por nuestro bebé, que tenía 1 año 2 meses cuando partió. Siento tranquilidad, paz, porque entendemos que Dios así lo dispuso”, reflexionó.

Carlos Acevedo, administrador del cementerio municipal, detalló que ésta es una tradición que viene de 1979 con la familia Opazo, convirtiéndose en el primer lugar de este tipo en abrir sus puertas, sin embargo este sensible evento se oficializó en 1998.

Cerca de la medianoche, la afluencia de deudos se incrementó, transformándose en un evento más para muchos, pues llevaban cotillón, música, hasta picadillo. Pero hubo otras personas que solo quisieron vivir el momento, sumidos en sus pensamientos y hermosos recuerdos.

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