Alfredo Jocelyn–Holt: “Piñera es un aventurero o un DC infiltrado”

Sobre el mandatario, el historiador precisa: “Para gente audaz como él, se ha estado viviendo una bonanza, lo que no asegura que dure para siempre. Está visto que Piñera como capítulo político no está terminando bien”. Sobre la actual coyuntura que vive el país, asegura que “todo es posible”

publicado por

Avatar
23 de agosto de 2020
280
El historiador comenta que “la crítica individual, sin secta que lo respalde a uno (…) es motivo de anatema en Chile”.

Alfredo Jocelyn–Holt Letelier (Santiago, 1955) es un historiador y licenciado en derecho especializado en la historia nacional de los siglos XIX y XX. Con una sólida formación, destacamos su doctorado en la Universidad de Oxford, en Inglaterra, en 1992. Entre sus libros, mencionamos su “Historia General de Chile”, cuyo primer volumen apareció el año 2000 y el “El peso de la noche: Nuestra frágil fortaleza histórica”, en 1999 y “La Independencia de Chile: tradición, modernización y mito”, en 1999, clave para la comprensión del proceso independista. Jocelyn–Holt conversó con Temas en medio de la compleja coyuntura sanitaria y social que vive Chile.

Alfredo, ¿considera que la crisis del 18-O es solapada?
“El estallido, el 18-O mismo –esto es, los ataques concertados a las estaciones del Metro, y otros atentados como el incendio provocado en el edificio de Endesa (Enel), además el haber elevado a foco simbólico a la Plaza Italia, todo ello de una vez– ese tipo de violencia y manifestación de ira combinados no fue espontáneo. En tanto crisis política y social –el llamado malestar y resentimiento– viene de antes habiendo sido diagnosticada a fines de los años 90. Afirmar que es una crisis no prevista y que la violencia se justifica porque sería la manera de desempatar el estancamiento en que estamos es poco honesto”.

¿Cómo se fue gestando?
“En retrospectiva, son muchos los factores que pueden estar incidiendo: una dictadura que la transición no procesó debidamente; los costos de una modernización feroz que mejoró la situación del país, pero no de todos los grupos sociales, algunos de los cuales no por ello dejaron de ser vulnerables; el debilitamiento de instituciones públicas, a las cuales se las ha minado desde dentro, infiltrándolas (por ejemplo, universidades públicas y el Congreso Nacional). Son infinitos los antecedentes. Más que las causas, lo que debería preocuparnos son los efectos del estallido, en especial, el colapso de la autoridad pública, y que nadie sea capaz de llenar su vacío, persistiendo, por tanto, débil o herida, ciertamente ineficaz. Las causas son tema histórico, materia de discusión. Los efectos, en cambio, son un problema político urgente”.

¿Hacia dónde puede conducirnos?
“Todo es posible: a un nuevo proceso refundacional, equivalente a la dictadura; persistir en el rumbo estancado en que llevamos desde hace 14 años (su mejor ejemplo: la dupla capicúa Bachelet-Piñera), o si se quiere ir más atrás, persistir en el estancamiento de una sociedad que proclama cambios revolucionarios, pero dividida en un 50% en contra del otro 50% desde 1964… Todo es posible, aunque veo difícil el que cambiemos conforme a acuerdos moderados. Hace rato, la polarización lo impide”.

EN CHILE NO HUBO TRANSICIÓN
Alfredo, ¿la crisis cuestiona el mundo feliz de la transición iniciada en 1990?

“Sí, porque no hubo transición y las transacciones que se llevaron a cabo –el consensualismo como manera de gobernar– llegaron a su terminó en 2010 sino antes”.

¿De alguna manera la dictadura militar dejó una huella que no hemos podido superar?
“La dictadura fue brutal y muy larga, a la vez que, paradójicamente, exitosa en enrielar a este país en una senda modernizadora neoliberal, reconocida por quienes en su momento se opusieron a ella. Se optó por gobernar ‘en la medida de lo posible’, guiados con el propósito de hacer sobrevivir a los grupos políticos establecidos, los que, con el tiempo, no tuvieron conciencia de que tan sólo se atrincheraban, mientras la sociedad cambiaba a ritmos acelerados. Con todo, digan lo que digan, se les advirtió”.

Uno de los libros de Jocelyn-Holt, quien en la actualidad trabaja en varios proyectos “alternativos”.

¿Esa mirada de una transición exitosa se refleja en lo señalado por el Presidente Piñera antes del 18-O cuando señaló que «Chile es un verdadero oasis», en una América Latina convulsionada?
“Todo lo que dice Piñera hay que entenderlo a partir de su psicología especuladora que le ha permitido ser un hombre muy rico y dos veces presidente. Para gente audaz como él, se ha estado viviendo una bonanza, lo que no asegura que dure para siempre. Está visto que Piñera como capítulo político no está terminando bien. Tiene, no sólo dividido al país, también a la derecha. Esto último resulta insólito. La derecha desde el gobierno de Frei Montalva ha sobrevivido manteniendo una postura unida. Piñera es un aventurero o un DC infiltrado. Por último, no darse cuenta que se es parte de esta América Latina convulsionada es una falta de ubicación cartográfica. Pasa a menudo en este continente ‘de los pasos perdidos’: se pierde la brújula”.

Usted fue crítico de esta mirada feliz, ¿qué costos le trajo?
“La crítica individual, sin secta que lo respalde a uno, aun cuando se base en el estudio y reflexión, además, con ánimo de aportar miradas distintas a los lugares comunes con que con que normalmente se habla, es motivo de anatema en Chile. Son conocidos los casos en que esto ha ocurrido. Sin ánimo de querer compararme, basta pensar en Huidobro o la Mistral. Al final, al crítico se le margina o éste se exilia, autoexilio que también puede ser interno”.

¿Cómo se sale del laberinto en qué se encuentra Chile?
“No usaría esa metáfora. Los laberintos tienen salida. Lo nuestro es más parecido a un pantano. Venimos hablando de crisis en Chile desde 1900. Tantas crisis sumadas sin resolver hacen aconsejable pensar que nuestro escenario es más bien ruinoso y decadente, especialmente en cuanto al orden institucional, sin visos de que se le sustituya por un orden nuevo”.

¿Qué se puede esperar del próximo plebiscito?
“Soluciones de corto plazo que satisfagan un populismo mediático. Parecido a lo que sucedió en las décadas de 1920 y 30. Al igual que entonces es muy posible que se refuerce el Estado y con ello el autoritarismo que en Chile siempre ha sido la salida fácil. Persiste en el tiempo, pero, tarde o temprano, genera rechazo. Los chilenos son masoquistas”.

¿Por qué esta constitución estaría “viciada», según señaló recientemente?
“Lo que dije fue que la nueva Constitución que surja va a estar viciada, porque el proceso constituyente en que estamos surgió bajo amenazas y se remontará al estallido del 18-O, el cual, al no ser espontáneo, supone actos terroristas de por medio. Que el gobierno de Piñera aceptara esos términos, sometiera una Constitución que debió defender a un plebiscito en que la opción rechazo no tiene iguales condiciones de aprobación, confirma que se claudicó y se la entregó en bandeja bajo presión. Se ha llegado a decir, incluso, que se plebiscita una constitución hecha ‘cadáver’. Los plebiscitos fueron un invento político napoleónico (del tío y sobrino), ambos dictadores. Habrá que ver cuán dictatorial va a terminar siendo el resultado final que arrojará”.

¿Cuál sería el camino, entonces?
“Dado que seguir reformando la Constitución de 1980 no se estima aceptable, habrá que moverse a un acuerdo constitucional nuevo. Conforme, pero no mientras no se den condiciones aceptables para todos los sectores políticamente organizados. Esto sin perjuicio que el problema con crear una nueva constitución es que siempre que ello ocurre en Chile se refuerza el autoritarismo y estatismo. Y, tanto la izquierda como la derecha siguen convencidas que pueden dirigir el país de esa manera. Lo pensaron así quienes redactaron la Constitución de 1833, los militares y Alessandri respecto a la de 1925, y Pinochet y Jaime Guzmán la de 1980. Yo valoro, en cambio, a quienes en el camino desmontan el autoritarismo de estas constituciones, lo que no deja de ser altamente peligroso. El parlamentarismo puede ser extraordinario y estable como el que tuvimos entre 1860 y 1924, como también una turba tribunicia que convierte al Congreso en una asamblea popular como en nuestros días”.

CERCANÍA A LA U. DE TALCA
Polémico, sus comentarios, algunos ásperos, han incitado al diálogo en la sociedad chilena. Docente en la Universidad de Talca, Universidad de Santiago y de la Universidad de Chile, también ha sido columnista de pluma acerada. En la actualidad está casado con la historiadora Sofía Correa Sutil y son padres de Emilia.

Alguna vez fue muy cercano a la Universidad de Talca. ¿Qué recuerdos tiene?
“Le debo a la Universidad de Talca, en especial al rector de entonces, Óscar Garrido Rojas, haberme apoyado para ir a estudiar mi doctorado en Oxford. Después nunca entendí por qué la Universidad prefirió que me fuera a Santiago, cuando ése no era mi ánimo. Presumo que tiene que ver con que siempre he sido muy crítico de la Democracia Cristiana, política e históricamente”.

Acaba de cumplir 65 años, ¿en qué momento de su trabajo intelectual se encuentra?
“Sigo trabajando, leyendo y estudiando, de nuevo dedicado casi por entero a los restantes volúmenes de mi Historia General de Chile, falta publicar tres tomos más y toman tiempo. En el entretanto, dediqué años al libro sobre las universidades en Chile, La Escuela Tomada (2014) y sobre arquitectura moderna chilena, La Casa del Museo: La casa Yarur Bascuñán de Vitacura y el Museo de la Moda (2018), que surgieron, uno, de la ansiedad que me produce la universidad chilena, y, el otro, del entusiasmo que siempre me ha generado la arquitectura. Mis primeros estudios universitarios versaron sobre arte”.

¿Está trabajando en algún nuevo proyecto?
“Siempre le doy vuelta a posibles libros alternativos. Últimamente he estado ordenando material publicado e inédito. Tengo mucho escrito que, en conjuntos distintos, podrían servir para nuevas publicaciones. Pero la prioridad sigue siendo la Historia General”.

Mario Rodríguez Órdenes
Fotografía: Lorena Palavecino

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here