Alejandro Silva: El molinense que deslumbró en los “grandes”

Hoy será la ceremonia en el cementerio de Molina a un año de su muerte

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21 de diciembre de 2019
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Para llegar al fútbol profesional y para ser un futbolista destacado, estos exponentes deben tener la pasta y el talento necesario para triunfar. Muchos se suman al balompié rentado, pero pasan sin pena ni gloria.

Jugar por los dos equipos con mayor convocatoria e historia del país, como lo es Colo Colo y Universidad de Chile, además de defender los colores de la selección chilena en 1967, no cualquier jugador lo puede conseguir.

Desde el corazón de la región del Maule, ahí en la comuna de Molina, nació uno de los grandes peloteros que se han formado en la zona y que han dado que hablar gracias a sus excelentes condiciones y a esa zurda mágica que lo hizo brillar desde muy pequeño.

Se trata de Alejandro Octavio Silva Vilches, quien falleció hace justamente un año y de manera silenciosa en su natal Molina. Fue un futbolista que se desempeñó como lateral izquierdo, siendo campeón con Universidad de Chile (1969), Colo-Colo (1970 y 1972) y Unión Española (1975).

“Yo no fui un crack, pero con dedicación logré ser un jugador respetado por mis compañeros, entrenadores y los hinchas. Fui seleccionado nacional en el Sudamericano Juvenil de Paraguay (Asunción 1967), actué y di vueltas olímpicas en los dos mejores equipos de la historia de Chile. Mi mayor alegría en el fútbol fue conocer y compartir con astros de la categoría de Leonel Sánchez, mi ídolo; Jaime Ramírez, Guillermo Yávar, Francisco Valdés, Carlos Caszely… Eso fue un sueño para mí, un huaso de Molina…”, dijo Alejandro Silva en una entrevista con el destacado periodista Luis Urrutia O’Nell, también conocido como “Chomsky”.

Como una forma de realizarle un homenaje póstumo, su familia realizará hoy, desde el mediodía, en el Cementerio de Molina, una ceremonia y le colocarán una placa recordatoria con la trayectoria de este recordado futbolista.
Según cuenta Pedro Silva Torres, hijo mayor de Alejandro Silva Vilches, “mi papá fue de origen muy sencillo, pero gracias a su esfuerzo y constancia, logró ser futbolista profesional en una de las épocas más destacadas de este deporte. Cuando daba entrevista a los medios, siempre hablaba con cariño y orgullo de Molina, por eso, en el mundo del fútbol le decían el “Huaso Silva”. Esto lo queremos destacar y con nuestra familia quisimos dejar constancia del legado deportivo que dejó, para que sea un ejemplo de superación para los niños y jóvenes de Molina, donde nació y que fue el lugar donde falleció hace un año, el 21 de diciembre de 2018”.

DATOS
Silva llegó a este mundo un 31 de diciembre de 1947 y a los 70 años murió, dejando un legado importante, transformándose en una leyenda y en un ejemplo a seguir para las nuevas generaciones, que deben tener en claro que todo es posible en esta disciplina.

Ya durante su etapa de estudiante resaltó y dejó en claro que tenía el talento para triunfar y ser exitoso. De hecho, estudió en el emblemático Liceo de Hombres, hoy Abate Molina de Talca. En ese centro educativo, comenzó a deslumbrar, siendo interno y participando en distintos torneos. Fue campeón invicto en 1965 con su curso (quinto año B de ese entonces) de un torneo de baby fútbol, compartiendo camarín con Jaime Vega, Artemio Guerra, Floridor Ruiz y Pedro Villaseñor. Además, formó parte de la selección de este establecimiento.

“Mi papá siempre recordaba a sus amigos del Liceo de Talca con mucho cariño y nostalgia, comentaba que formaron un equipo de baby fútbol inolvidable para él y que fue el inicio de una serie de títulos que logró posteriormente en su carrera profesional”, indicó el hijo menor, quien también lleva por nombre Alejandro.

Su vida ligada a esta pasión comenzó en territorio molinense, vistiendo los colores del Club Atlético de Molina, donde jugó de delantero, destacando por su fortaleza física y su potente disparo con su pierna izquierda.
Disputando un torneo en Talca fue observado por veedores de Universidad de Chile, quienes vieron en cancha las cualidades de este maulino, que en 1965 se sumó a las divisiones inferiores de la tienda universitaria azul.

PROFESIONALISMO
De ahí partió esta etapa en el profesionalismo, vistiendo los colores azules. En 1969 conquistó su primera corona nacional de su carrera y que marcó el final del “Ballet Azul”.

En 1970 pasó a Colo Colo. La campaña de Silva fue intermitente entre la titularidad y la suplencia, pero de igual forma fue parte de un hecho histórico para el fútbol criollo.

Como se lesionó Manuel Rubilar, Alejandro Silva pudo disputar como titular los partidos definitorios de la Copa Libertadores de 1973, que terminó con una polémica definición a favor de Independiente de Avellaneda. Luego de esa experiencia fue recibido en Molina con bombos y platillos, siendo nombrado hijo ilustre.

Tal como comentó Alejandro Silva Torres, “la camiseta que mi papá usó cuando Colo Colo le ganó a Flamengo en Brasil en la Copa Libertadores, está en las vitrinas del museo en el estadio Monumental”.

Después de su pasada por el “Cacique”, y de tener minutos en la Copa Libertadores, el oriundo de Molina pasó a las filas de Unión Española, que era dirigida en ese tiempo por Luis Santibáñez. Con los hispanos dio la vuelta olímpica en 1975.

Con ese título, el maulino optó por el retiro del fútbol activo para dedicarse al comercio. Sin embargo, en 1977, hizo su reestreno en el Club Deportes Aviación, hasta su retiro definitivo del fútbol profesional en 1978.
Sin duda fue un grande en este deporte rey, por eso en esta jornada el “Huaso” Silva será recordado como lo merece, al ser un ejemplo para los jóvenes y niños de Molina, quienes deben saber que con esfuerzo, dedicación y pasión se puede llegar a ser un deportista profesional.

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