Alejandra Casanova Henríquez, Arquitecta Universidad del Bío-Bío. Magíster en Gerencia para el Desarrollo. Especialista en Políticas Públicas, Desarrollo Urbano – Territorio y Seguridad Urbana.
El caso del nuevo Proyecto Ferial que incluye el casino Dreams proyectado en terrenos de la Ex Fital de Talca, nos enfrenta a un debate amplio sobre los desafíos que nos viene a instalar tanto el cambio climático como las condiciones naturales donde se insertan nuevos proyectos de ciudad.
El avance del nuevo proyecto Parque Ferial del Maule (que incluye un casino Dreams) ha centrado su discusión especialmente en dos situaciones ambientales. Por una parte, la vulnerabilidad urbana del proyecto por encontrarse en terrenos inundables, identificado en el Plan Regulador Comunal de Talca; y por otra, la posible afectación a un área de valor ecológico, como es el recientemente declarado Humedal Urbano Cajón del Rio Claro y estero Piduco.
Sin entrar en detalle sobre lo anterior, solo aclarar que aun cuando se ha definido como zona de riesgo por inundaciones, la normativa indica un uso de suelo y condiciones de zona edificable por lo que la posibilidad de un proyecto urbano se hace viable conforme al cumplimiento que exige la Ley General de Urbanismo y Construcción, que para estos casos establece condiciones de diseño, resistencia y seguridad que sean capaces de mitigar los efectos de posibles inundaciones.
Respecto al emplazamiento del proyecto cercano al humedal, precisar que el proyecto se emplaza fuera de su área, aunque en situación de influencia, lo que resulta pertinente realizar estudios específicos para establecer si existe afectación y/o de que tipo. La institucionalidad respectiva ya ha solicitado aquellas aclaraciones necesarias para ambas situaciones.
Desde una mirada más amplia y con sentido de integralidad en proyectos urbanos de esta naturaleza, buscar la compatibilidad y sustentabilidad territorial superando el conflicto medioambiental es el gran desafío a enfrentar, y presenta una gran oportunidad para poner en valor un proyecto que sea sostenible y resiliente a la vez.
Desde la planificación y desarrollo urbano, este proyecto aportaría como pieza urbana clave, capaz de colaborar en un sistema territorial integrado, configurando un nodo de alto atractivo como remate de la alameda talquina, generando un alto valor social.
Así mismo, resaltaría varios aspectos relevantes del proyecto, como su contribución a la visión de regeneración urbana del casco central de la ciudad, que busca impulsar el desarrollo urbano y la revitalización socio económica de la ciudad y región; la proposición de un amplio y atractivo programa arquitectónico, que entre múltiples otros espacios destaca un recinto ferial para exposiciones, que viene a rescatar la vocación y espíritu del lugar, y refuerza la identidad que tiene este histórico espacio para los talquinos; el enlace y continuidad urbana que articula el proyecto con el parque borde río, que viene a fortalecer el vínculo social y calidad espacial creando una sinergia urbana entre ambos proyectos; y por último, destacar el uso de la materialidad y criterios de diseño sustentables, incluyendo una moderada escala urbana – humana. Quienes nos dedicamos a la Gestión, Planificación y Desarrollo Urbano, tenemos el deber de entrar en el debate de ideas y soluciones, dando nuestro máximo posible para que la arquitectura y las estrategias de planificación se orienten hacia la mejor convivencia y relacionamiento posible entre los ecosistemas naturales y el entorno urbano, como proyectos integrales; proponiendo criterios de diseño y constructivos más exigentes; desarrollando instrumentos para adoptar una Gestión del Riesgo con estrategias y prácticas multisectoriales, que incluyan la empresa privada; como algunas medidas posibles de implementar en proyectos de este tipo, contribuyendo de manera consciente al desarrollo y bienestar de las personas.