Dr. Emilio Moyano Díaz, Prof. Titular de Excelencia, Universidad de Talca.
Estimados/as lectores. Ya hemos explicado en estas columnas que la anomia es una falta de normas o su desactualización, o colisión entre ellas, o su incumplimiento. La anomia forma parte de una sociedad donde se tiende a judicializar todo, buscándose el resquicio para eludir la ley o escapar de su castigo, y que, entre sus efectos psicológicos genera irritación y malestar en los ciudadanos que cumplen la ley y las normas sociales de buena convivencia.
También hemos mostrado antes que existe el diagnóstico que nuestro país está anómico, y que su anomia constituye un proceso en crecimiento desde hace ya muchos años y, por cierto, que a la delincuencia y a los antisistémicos, que son parte sustancial de ella, mucho les conviene. Para combatir la anomia, e independientemente del signo político del gobierno de turno, se requiere entonces poner orden, revisar las leyes y normas, identificando dónde están obsoletas o hacen agua para corregirlas, en primer lugar. En segundo lugar, mejorar los mecanismos para asegurar su cumplimiento y, tercero, asegurar castigo previsto -o mejorar castigos- para quienes las transgredan.
Así, para tratar de corregir la anomia abocándose a esta tareas es indiferente si el gobierno de turno es de ultraderecha, ultraizquierda, centro, centro izquierda o centro derecha. Por cierto, habrá matices en como resulta la redacción de normas o leyes, y su ejecución, pero no es eso lo que nos ocupa aquí, ya que lo central es, como dijo Deng Xiaoping (aproximadamente en 1962, siendo secretario del partido en Sichuan) “No importa que el gato sea blanco o negro, con tal que cace ratones” o, también “No importa si el gato es blanco o negro, si caza ratones es un buen gato”. Es interesante el contexto en que la dijo. Fue en una reunión para defender políticas pragmáticas en la agricultura. Después de la hambruna del Gran Salto Adelante, Deng defendía que los campesinos usaran métodos que funcionaran, aunque no fueran 100% “comunistas”. La frase se hizo realmente famosa en 1992, cuando el actual Pdte. Deng la volvió a usar en su “Gira por el Sur” para justificar las reformas de apertura económica: “no importa si es capitalismo o socialismo, lo que importa es que funcione y desarrolle al país“. La frase se tornó el tema del pragmatismo chino que le ha llevado entre otros valores, a la potencia actual que EEUU tanto teme.
Entonces, nos interesan políticas y leyes que funcionen. Y el Gobierno chileno impulsa la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT), que es un paquete legislativo de urgencia de 19 proyectos de ley priorizados por el Ejecutivo y que ya se encuentran en tramitación en el Congreso, además de nueve nuevos proyectos de ley y una reforma constitucional (casi 30 proyectos) para ampliar facultades policiales, combatir el narcotráfico y reestructurar el sistema penitenciario y de seguridad pública. Entre los temas-ejes principales de los proyectos están: Ampliación de facultades: extensión del plazo de flagrancia y mayor respaldo operativo para las fuerzas policiales. Reforma constitucional: consagrar la protección de la seguridad de las personas como un deber ineludible del Estado. Control fronterizo y crimen organizado: Iniciativas enfocadas en la destrucción de bienes irregulares y el combate frontal a organizaciones ilícitas.
Todas estas medidas en pro del Orden (contra-anómicas) y la justicia y el progreso del país son muy adecuadas, en cuanto se dirigen a un propósito pertinente del altísima relevancia y lo hacen sin ambages. Esto es muy necesario para combatir la anomia -obviamente siempre algo podrá ser mejor-, pero como también dijo un ex ministro de educación chino inaugurando un año escolar frente a los jóvenes (parafraseo): no critiquen a sus mayores o a quienes les han precedido, háganlo mejor Uds. ahora y cuando les corresponda!
Es tarea de las cámaras -Diputados y Senadores- mejorar las propuestas, es su trabajo, y ojalá lo hagan bien. Mientras, Ud. y yo querido lector/a, observamos distantes la chimuchina de la generalmente tan baja calidad de la política en el país, que más vale tomarlo con humor. V.g. C. Vallejos acusando a este gobierno por no tener planes para lo prometido (seguridad ciudadana) olvidando que su gobierno prometió enterrar al neoliberalismo y a la AFPs..! y causa risa el contraste de lo logrado al respecto: ¡un gobierno de ultraderecha que arrasó electoralmente a continuación, y las AFPs obteniendo más dinero que nunca antes!
Una izquierda sin proyecto(s), sin diagnósticos consensuados y elaboración seria de su derrota y cuya actividad principal desde el inicio de este gobierno es la reactividad más que la propositividad. El ex Pdte Boric no lo hace mal en este lamentable contexto político, retransmite una entrevista en que se maltrata al actual Presidente…qué ejemplo de amistad cívica, ¿no? Qué modelo para los políticos jóvenes, no?… Los que pagamos todo este tipo de banalidades o falta de seriedad en los intercambios políticos somos todos, el país entero es el que atrasa su progreso y desarrollo al predominar la falta de cohesión social y el insulto por sobre la conversación cívica tolerante y fraterna. Por cierto, también pagamos la chimuchina propia de la derecha con sus nudos, conflictos de poder y “fuego amigo”, también hecha pública.
Ojalá la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT) avance, y si se consigue consensos transversales, tanto mejor. Una izquierda inteligente no debiera sentirse abochornada ni avergonzada por conversar y llegar a acuerdos con el gobierno. Tal vez eso le daría alguna chance mayor de reconquistar el gobierno más adelante. En lo que recuerdo, pareciera que nunca la exitosa Concertación se avergonzó ni tuvo que disculparse por llegar a acuerdos con la oposición desde P. Aylwin (con A. Pinochet al frente!) hasta M. Bachelet. Todos fueron gobiernos que constituyeron -en su conjunto- el ciclo más exitoso del país, y sin alardes. Fueron ejemplos de gobernanza y, sobre todo, de una inteligente aplicación del lema: “No importa si el gato es blanco o negro, si caza ratones es un buen gato”.





